Desde el momento en que aumentas tu familia con una nueva mascota, debes asegurarte de que le implanten el correspondiente microchip.

Mucha gente no se da cuenta de lo importante que es este gesto, pero lo es, ya que puede ayudar a encontrar a nuestras queridas mascotas en caso de que se pierdan, extravíen o les pase cualquier cosa.
Un claro ejemplo es la noticia que he leído esta mañana: “Una gata vuelve a casa después de diez años” .

La gatita, de 12 años, se había perdido hacía ya 10 años, pero gracias a que llevaba su microchip, las autoridades británicas pudieron identificar a su dueña. Menos mal, más vale tarde que nunca.
Seguro que la minina estará de lo más contenta, aunque supongo que no tanto como la dueña, que la daba por perdida. Desde luego, a veces los animales logran sorprender por lo tenaces y fuertes que llegan a ser. Un ejemplo digno de seguir.