
Los galápagos son unos simpáticos reptiles muy queridos como mascotas. También conocidos como “tortugas de agua”, son muchos los que los escogen como animales de compañía y como un miembro más de la familia.
Estos pequeños reptiles son muy pacíficos, cuentan con unos exóticos y bonitos colores y se caracterizan por sus movimientos lentos y un poquito torpes, algo normal, teniendo en cuenta que siempre deben moverse literalmente “con la casa a cuestas”.
Los galápagos son tortugas de agua con caparazones verdosos, amarillos o grisáceos, con distintos tonos y dibujos, según la variedad.
Las especies se han mezclado bastante a lo largo de los años, pero se pueden diferenciar fundamentalmente: la Tortuga Mapa de Mississippi, la Falsa Mapa o “de vientre rojo” (que pertenece al género Pseudemys), la Tortuga de Caparazón Blando, y la más conocida, la Tortuga de Florida o “de oreja roja”.
En primer lugar, cuando adquieras una es necesario que te hagas también con un habitáculo adecuado, teniendo en cuenta las dimensiones de tu tortuga de agua. Dicho cubículo deberá disponer de una cantidad de agua suficiente para nadar y bucear, y también un espacio seco para que cambien de actividad.
Estos recipientes no son excesivamente caros y los puedes encontrar en cualquier tienda de animales. Suelen incluir una palmera de plástico, (así el galápago se sentirá más “en su ambiente”), una islita central con escaloncitos para que suba, y suele contar con una capacidad de 1 litro de agua.
Si el tanque es muy grande, lo más cómodo y lo más higiénico es que utilices un depurador de agua. Así se moverá constantemente evitando que se estanque y puedan aparecer bacterias. Sin embargo esto no te exime de una limpieza frecuente.
Comentarios (1)
ya funciona el enlace a la II Parte: Cuidados Básicos
Publicado por rovetri | Marzo 4, 2008 2:11 PM
Publicado el Marzo 4, 2008 14:11