
Un grupo de informáticos de la Universidad E.L. de Budapest (Hungría) ha creado un algoritmo capaz de entender, clasificar e identificar los ladridos de un perro.
Dichos informáticos afirman que este desarrollo tiene la particularidad de hacer su trabajo incluso en distintos contextos: juego, lucha, paseo…
Los resultados del estudio sugieren que los perros emiten diferentes sonidos según su estado emocional. El sistema reconoce el ladrido individual de un perro concreto. Esto abre nuevas perspectivas para estudiar el comportamiento animal.