
Algunas de las mayores delicias culinarias pueden ser un arma de doble filo. Determinados alimentos no son adecuados para nuestras mascotas y entre ellos, el azúcar es una de las golosinas que jamás, bajo ningún concepto, se les debe dar.
No sólo en forma de terrones, sino en algunas frutas, como el melón o las uvas. La razón es que el azúcar puede provocar enfermedades muy variadas, entre las que destaca el glaucoma.
El exceso de sal, por su parte, puede derivar en complicaciones renales; mientras que los frutos secos darán lugar a problemas hepáticos.
Para ir a lo seguro, para mantener una dieta adecuada en nuestras mascotas, se les pueden dar galletas específicas para perros con bajos contenidos de sales y azúcares. Otra opción es darles pan duro o queso. Lo agredecerán igual pero será más sano.